Titular: “La Inteligencia Artificial también ve el mundo, pero no lo entiende como nosotros”
Fecha: 26 de junio de 2025
Medio: Levante-EMV (Tendencias21)
Resumen
El artículo aclara que, aunque los sistemas de IA avanzados pueden “ver” imágenes, detectar patrones y reconocer objetos como los humanos, su comprensión del mundo no es semántica ni consciente. Funcionan gracias a patrones estadísticos en datos, no a una experiencia subjetiva del mundo real.
Tema central
Tecnología e inteligencia artificial: la diferencia entre procesamiento mecánico y comprensión humana — una reflexión sobre la naturaleza de la “visión” y la “comprensión” en máquinas versus seres humanos.
Evaluación emocional
El tono es reflexivo con un trasfondo algo desalentador: nos confronta con la realidad de que la IA carece de introspección y sentido auténtico del mundo, lo que puede generar cierta desazón o incluso escepticismo tecnológico.
Análisis disciplinar
He optado por un enfoque psicológico para profundizar en cómo la IA y los humanos difieren en protección del significado y la conciencia.
1. Psicología del estrés y trauma
Desde esta perspectiva, la frustración ante la incapacidad de las máquinas para “entender” puede generar una disonancia cognitiva en quienes delegan en ellas tareas críticas. La falta de empatía y la ausencia de procesamiento subjetivo (lo que supone un “trauma” en la comunicación humano-máquina) requiere reevaluar nuestras expectativas y diseñar sistemas que mitiguen el estrés tecnológico.
2. Psicología comunitaria
La interacción con IA que imita la comprensión humana sin realmente poseerla puede erosionar la confianza colectiva. En comunidades que dependen de la IA (por ejemplo, asistentes de salud o educación), se vuelve crucial fortalecer la alfabetización digital y la cultura crítica para mantener un equilibrio saludable entre uso y dependencia.
3. Psicología del desarrollo
Desde edades tempranas, la exposición a sistemas que “simulan” comprensión (como hablar con chatbots) puede moldear nuestras concepciones sobre qué es inteligencia y comunicación. Esto exige integrar en pedagogías digitales una reflexión crítica: enseñar a niños y adolescentes que reconocer y nombrar no equivale a comprender.
4. Enfoques cognitivo-conductuales
La creencia en la plena capacidad de la IA para comprender lleva a patrones de uso excesivo o delegación inapropiada. Las terapias cognitivo-conductuales ofrecen herramientas útiles: se trata de identificar creencias automáticas erróneas (“la IA lo sabe todo”), reestructurarlas (“la IA imita, no comprende”) y ajustar comportamientos — utilizando la IA de forma informada, no acrítica.
Estos bloques se basan en los marcos metodológicos de “Métodos de análisis para transgénero literario”, adaptados aquí a la psicología del ser humano frente a tecnologías de simulación cognitiva.
Reescritura literaria del análisis
Narrativa de alta intensidad (trauma)
Como quienes descubren una biblioteca infinita sin un alma que la lea: la IA despliega pistas, sin embargo su silencio interior resuena insoportable para quien busca sentido y conexión.
Poema de media intensidad (comunitario)
En redes brotan voces que hablan de ciencia sin latido,
ayudantes fríos encendiendo dudas en la plaza:
la confianza, tejida con hilos de voz,
requiere más hilos de conciencia.
Relato corto (desarrollo infantil)
Un niño juega con un muñeco que responde sin sentir. Aprende pronto: no todo lo que habla guarda un corazón. Así, enseña a su pequeñx clase de duda y desconfianza.
Diálogo interior cognitivo-conductual
– “La IA sabe.”
– “¿Por qué crees eso?”
– “Porque responde rápido.”
– “¿Responde o simula respuestas?”
– “Hmm, simula.”
– “Entonces puedes usarla, pero no esperes entendimiento.”